Estos son los Preakness Stakes más rápidos de la historia

Apasionantes exhibiciones de imborrables glorias equinas, ha presentado el historial de la segunda joya de la Triple Corona, protagonizada por inolvidables purasangres del hipismo norteamericano.
Cuando estamos a solo ocho días de la edición 151 del emblemático Preakness Stakes G1, este año a celebrarse en Laurel Park, recordaremos los mejores tiempos agenciados en siglo y medio de la magna prueba de 1 y 3/16 millas (1,900 metros) en la arena.
Inevitable abordar la historia del recordado ídolo equino Secretariat (Bold Ruler), ganador del Preakness G1 y triplecoronado en el año 1973. El teletimer en ese año marcó tiempo final de 1:55.0 el día de la carrera, registro que generó gran controversia luego de que dos cronometristas de Daily Racing Form de forma separada midieron el crono, el cual según sus relojes fue de 1:53.2.
Eventualmente se tomó como oficial el tiempo medido manualmente por el cronometrista oficial de Pimlico, que fue de 1:54.2. Pero el tiempo oficial y actualmente aceptado de Secretariat en el Preakness Stakes de 1973 es de 1:53.0 para la distancia de 1 3/16 millas.
Este tiempo fue ratificado oficialmente el 19 de junio de 2012 por la Comisión de Carreras de Maryland con votación unánime “7-0”, corrigiendo el tiempo original de 1:54 2/5 que se registró el día de la carrera. El “Gran Rojo” Secretariat, luego de pruebas y testimonios recabados por su propietaria Penny Chenery y por otros allegados al ejemplar, es hoy reconocido como el tiempo récord del Preakness Stakes.
Tras esta decisión Secretariat prevaleció sobre los tres ejemplares que ostentaban la distinción hasta el momento: Tank’s Prospect (Mr.Prospector) en 1985, Louis Quatorze (Sovereign Dancer) en 1996 y el inmortal Curlin (Smart Strike) en 2007, que empataron al agenciar crono de 1:53.2 para el recorrido de 1 3/16 Millas. De esta manera, Secretariat pasó a ser el poseedor del récord en las tres jovas que conforman la Triple Corona de Estados Unidos.
La sexta yegua en ganar el Preakness G1: Swiss Skydiver (Daredevil) en 2020, logró marcar el segundo mejor tiempo de la historia, de 1:53.28, dejando a Curlin, Tank’s Prospect y Louis Quatorze relegados al tercero. Al año siguiente del triunfo de Swiss Skydiver, vino el de Rombauer (Twirling Candy), que agenció el cuarto mejor registro cronológico en la gran carrera de Maryland, al marcar 1:53.62 en el año 2021.
Luego se encuentra el del floridano Gate Dancer (Sovereign Dancer), con un tiempo final de 1:53 3/5 en 1984, crono que fue igualado por Summer Squall (Storm Bird) en 1990. Posteriormente el imponente Sunday Silence (Halo), más adelante líder absoluto como semental en Japón, registró crono global de 1:53 4/5 en el Preakness G1 de 1989.
También marcando récord oficial para el momento de su sorpresivo triunfo, el increíble caballo llegado de Venezuela en 1971 para ganar el Kentucky Derby G1 y también el Preakness G1: Canonero II (Pretendre), pilotado el jockey Gustavo Ávila y entrenado por Juan Arias, ambos venezolanos, agenció 1:54.0, un tiempo propiciado por una fuerte batalla en todo el trayecto junto a Eastern Fleet (Fleet Nasrullah).
Cañonero II mantiene hoy en día el décimo mejor registro del Preakness Stakes G1, empatado con Hansel (Woodman) en 1991 y Timber County (Woodman) en 1995. Luego de ellos vendría el doblecoronado Spectacular Bid (Bold Bidder) que dejó tiempo de 1:54 1/5 en 1979, el mismo registro de Codex (Arts and Letters) en 1980.
En cuanto a los parciales más raudos en el Preakness G1, el ejemplar que marcó los más veloces para 800 y 1,200 metros es el inolvidable Bold Forbes (Irish Castle), que pasó la media milla en :45.0 exactos y los 6 furlongs en 1.09.0 flat en la edición de 1976, donde culminó tercero tras Elocutionist (Gallant Romeo).
Junto a Secretariat en el mejor fraccional para los 1,600 metros, aparecen Chief’s Crown, que arribó tercero de Tank’s Prospect en 1985 y Sunday Silence, triunfador en 1989. Estos tres notables corredores pararon el cronómetro en 1:34.1 al pasar la primera milla en el histórico encuentro marilandés.






